Cómo decirte
que no es el marrón
de tus ojos
el lugar donde ansío perderme
este otoño que ya llega.
Cómo decirte
que no son tus manos
las que pide a gritos
mi cuerpo y
que no son del rojo
de tu boca
los susurros que anhelan
escuchar mis oídos.
Cómo decirte
sin que te duela
que mi corazón ya no late
al verte y
que mi alma responde
fría
a la brisa
que baila mis cabellos
y me trae tu aroma.
Cómo decirte
que en mi no queda
nada del pasado
y no me duele
no recordar.
Cómo decirte
que mis ojos ansían
el marrón de otra mirada y
mi cuerpo
los susurros de otra voz.
Que el rosado de mis labios
anhela
la calidez de otro aliento
y muero de impaciencia
cada minuto
que esconde el silencio
de otra voz.
