A los amigos de Valencia Escribe
Como una voz delgada
un murmullo
que muere entre candiles,
como un sueño, un suspiro
un otoño que vuelve pintado de misterio
como algo tan sutil
que escapa al pensamiento distraído
así me tientas, sigilosamente.
Vas y vienes y me dejas que sueñe,
que piense, que invente, que llore
y me paro, medito y me azaro
y me escondo y no estoy y te huyo.
Tú sigues sin embargo en el intento
y con tiento me insistes o me insistes sin tiento
con tal de seducirme
amor de las mil caras
amor de las mil maneras.