martes, 28 de abril de 2015

Amor

A los amigos de Valencia Escribe


Como una voz delgada
un murmullo
que muere entre candiles,
como un sueño, un suspiro
un otoño que vuelve pintado de misterio
como algo tan sutil
que escapa al pensamiento distraído
así me tientas, sigilosamente.
Vas y vienes y me dejas que sueñe,
que piense, que invente, que llore
y me paro, medito y me azaro
y me escondo y no estoy y te huyo.
Tú sigues sin embargo en el intento
y con tiento me insistes o me insistes sin tiento
con tal de seducirme
amor de las mil caras

amor de las mil maneras.

Cuatro elementos



Fotografía de Paul Schneggenburger



Cuatro elementos




Finos frutos que provienen de la madre

confinados al pecado del padre,

a la mortalidad, a la brevedad, al tiempo;

deseosos de florecer nuevamente se marchitan,

oxidados a la sombra de lo que no fueron.



En su plenitud vuelven a la vida

sin poseerla, admirando desde lejos,

amnesia del inmortal fénix que de nacer se olvida

derramando su piel en las llamas,

fundidos y deshaciéndose por el deseo.



Doliente y vil acto de corrupción;

una gota se desliza, cayendo por el acantilado

obra de la gravedad, de la tierra y de la suma de cuerpos

que tras una fusión calorífica se desprenden del miedo

y dejan volar sus almas sobre este mar de sentimientos.



Terminando de formular la oración

flota un suspiro rezagado en el éter;

el rezo requerido para inmortalizar la sangre,

soplido divino que este vago semidiós vierte

en una estatuilla de bronce para asegurar su veneración.



Naciente del Arjé más ruin de la filosofía barata

de la subsistencia, la necesidad de crear vida,

peor que Narciso; con esa necedad de verse reflejado.

Dos mortales y cuatro elementos; Agua, tierra, viento y fuego;

hechiceros con su receta maldita, he sido concebido. 



Alejandro Ramos Ayala
Chihuahua, México. 
Fb.com/Chatonaik

lunes, 27 de abril de 2015

DROGA DE AMOR

Eres mi amor, mi droga, y mi 
adicción.
Necesito coger tus manos, ver
tu mirada al caer la tarde
y así darme cuenta de que no
soy ciega.
Volver a besar tu boca quisiera.
No dejaré de sembrar esperanza.
Te llevo en mi corazón, y entre
fuego y brisa te busqué, quizá
siempre te estuve buscando y
cuando pienso en los momentos
vividos contigo, lloran mis anhelos,
mientras admiro una poesía.
Ahí estaba lo que yo buscaba,
cuando escuchaba
la más dulce de las melodías.
Cuando coloreaba mis recuerdos
y limpiaba mi dolor.
En casi todos mis sentidos eras
igual que yo.

Encuentro


El autor de sombras
corre tras la suya
que se funde en las arenas
de la noche estelada.

Ella, gigante amputada, 
le mira de soslayo,
como lo mira todo, cielo y tierra, 
desde hace tanto.

La serpiente come al ratón
y el ratón, al insecto.
El poeta se hunde
en las rojas arenas.

La vida sigue, y fluye, y rueda.

 


Santiago Herrero

http://alasombradelparnaso.blogspot.com.es/

domingo, 26 de abril de 2015

SOÑAR DESPIERTA.

En mi vida me gusta cazar 
ideas, hablar en sueños y 
soñar despierta.
Sueño con recorrer océanos,
encontrarte al tiempo de un 
sonoro palpitar de mi corazón,
que bombea y se agita al
pensarte.
Sueño en tu regreso, en el
deseo del aroma de tu cuerpo,
imaginando mi rostro y mis
labios a centímetros de tu
cuello.
Tan ilusorio es tu regreso
como magnifico el deseo,
si no fuera eterna la distancia
que nos impone este maldito
tiempo.