sábado, 31 de diciembre de 2011

ÚLTIMA NOCHE.


Esperando una música
de ritmo mecánico
se toman las uvas
y termina otro año.

Besos sinceros,
fingidos, robados,
ilusiones perdidas
buscarán reparo.

Llamando a la suerte
de rojo pintada,
las fiestas se crecen
rayando las albas.

Transcurren los días
olvidando esa noche,
sueños de burbuja,
se añora el derroche.

Feliz año nuevo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Un espléndido sueño




El mar brota inmenso,
la mañana se engalana de azul,
un viento suave nos besa la piel.

Yo sería una madre
y tú mi niño
vestido de manzana.

Avanzamos remando hacia la isla fugitiva,
de arenas blancas,
tesoros de caracolas nos aguardan.

La paciencia instintiva y pétrea
rema y rema
ante el lazo umbilical de tu mirada.

Una ola inesperada
te arranca de mi paisaje
yo, serena, me lanzo de cabeza al agua.

Aguas cristalinas
acompañan mi vuelo
a los secretos turquesas de su fondo.

Allí estás tú,
te aferras a mis brazos
y salimos impulsados por la fuerza
de nuestros corazones.

De nuevo en la barca,
me despierto
con el sabor de la sal en mis labios.

Venturosa noche
en que soñé
el orgullo de alumbrar
tu ser de nuevo.

Un sueño

Foto de Javier C. Hoyos


He soñado
para mí contigo
una casa de piedra
con jardín de tapia alta
donde hacer la guerra en paz.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

RECUERDOS DE MI NIÑEZ

De mi niñez yo recuerdo
la luz blanca del verano.

Jugando por callejones
de un pueblo limpio y encalado.

Corriendo con otros niños
con la merienda en la mano.

Risas de baños alegres
que lleva un arroyo claro.

Saltando de sol a sol
hasta que el ultimo rayo,
traía la noche y la luna
cogiditas de la mano.

Con sus miles de luceros.
¡Noches de cielo estrellado!

Yo he jugado bajo el cielo
de un pueblo tranquilo y claro.

Mi alma lleva la luz
de sus tardes de verano,
y mi mente los recuerdos
mas inocentes y claros.

Aun oigo la voz de mi madre
cuando venia a buscarnos.

                   Antonio Villegas Martín

viernes, 23 de diciembre de 2011

RIBERAS DE LA MEDITERRANEA

Foto de Javier Calvo.
Para Lucrecia Hoyos en agradecimiento por su invitación a participar en este blog

¡Y se llenaran tus ojos
con la luz de sus mañanas!

Su brisa despejara
las brumas que haya en tu calma.

¡Y te envolverán estelas
de calideces doradas!

El verde de sus olivos.

El ensueño entre sus parras.

La blancura en sus almendros.

El oro de sus limones.

Y el perfume de sus naranjas.

¡Es una tierra caliente!

Riberas de la Mediterránea.

Donde el sol siembra pasión
y se cosecha esperanza.

Casas de piedra y de luz,
gentes de paz y de danzas.

Lindas mujeres capaces
de llenar de sueños las almas.

Mecidos todos por el vaivén
de tu mar Mediterránea.


Antonio Villegas Martín